Cómo convencerle enseguida de que eres su mejor opción

Cómo convencerle enseguida de que eres su mejor opción

11 minutos   ●   por Pablo

No hay nada que puedas decir para hacerlo.

Ale, a jugar a la calle que mira qué día hace.


Fuera coñas. No hay nada que puedas decir, pero sí varias cosas que puedes hacer. Y en este artículo voy a contarte dónde invertir energías y dónde no hacerlo.


Si eres de los que intelectualizan los problemas, pon el modo avión y agárrate. 


El otro día un hombre me hizo una consulta. Aunque pensaba que disimulaba poniendo “😂😂😂” al final de cada frase, se le veía bastante frustrado. Y como su problema lo tenemos repe y acabo siempre hablando de esto, vamos a machacarlo aquí y así ya nos olvidamos.


Rápidamente. Resulta que este hombre veía a una chica con novio. Ella dudaba, o eso me decía él. Me contaba que tenían conversaciones interesantes, que él la estimulaba intelectualmente y que le ayudaba con sus movidas. Nunca había pasado nada (esto ya se sabía con la frase de antes). Ella se mudó a Canadá con su novio y él seguía escribiéndole de vez en cuando.



“Ayer se me fue la cabeza y le dije todo lo que pensaba: que no entendía lo que había hecho, porque conmigo estaría mejor. No me ha contestado. Yo creo que es porque a veces escuchar algunas verdades es incómodo” –me contaba.


La única verdad aquí -en mi humilde opinión- es que esto es una cagada espectacular. Luego veremos por qué.

“Siempre me pasa. No lo aceptan cuando les hago ver que les molo, es como si les pillara con la guardia baja. No aceptan lo que sienten por mí” –continuaba.

Madre de Dios, que papelón. Yo si soy ella no sabría ni dónde meterme. Bueno sí, en Canadá.

“Pero bueno, un “no” es una oportunidad para descubrir otro horizonte. Me ha costado 6 meses, pero ya he superado a esta tía”–acababa.

El teórico aprobado, pero el práctico.. Mmm broder a mí me da que no.



¿Qué es lo que este hombre -y otros cómo él- todavía no han integrado?



La Lógica vs. Las Emociones


La diferencia clásica. El carácter masculino conecta mejor con la lógica y los hechos, mientras que el femenino lo hace con las emociones y las intenciones. Por eso, uno tiene tendencia a resolver mejor los problemas de manera concreta y el otro a gestionarlos mejor emocionalmente*.

* Este cortometraje es una representación de la hostia y te descojonas.


“Pues yo soy (un tío y soy super empático/una tía y soy súper clara)”


El carácter masculino, no los hombres. El carácter femenino, no las mujeres. De esto se ha escrito hasta romper internet, así que yo os ahorro la chapa.

A lo de antes hay que sumar una cosa esencial que se nos olvida siempre:


NO somos seres racionales que a veces se emocionan, somos seres emocionales que a veces razonan.

(Leer esto dos veces no está de más)


Aclarado este punto, volvamos a nuestra historia. ¿Qué le contesté? 👇


“Aviso, esto igual te escuece un poco. 

Has intentado que esa chica entienda tu teoría de un modo lógico. Vale. Pero a la mayoría de las chicas en este tema -y a casi todos los tíos también- no les interesan tus argumentos. Porque no piensan lógicamente, piensan emocionalmente.

Deberías haberla hecho sentir algo, en lugar de haberla convencido con -lo que tú crees que son- hechos.

Deberías haberla invitado a la aventura de tu vida haciéndole sentir conectada a lo que tú eres, y no con un informe de: “Las 7 razones científicas por las cuales pienso que estarías mejor conmigo”.

Porque -desde el cariño- le sudan el toto tus razones. Y ahora, que se las cuentas por WhatsApp desde el otro lado del mundo -donde ni te ve ni te toca- ya ni te cuento. Es casi un intento desesperado de manipular su decisión. Tu última pataleta.

Creo que deberías de haber enseñado más y de haber hablado menos”.


No se lo dije exactamente así, pero la idea era esa.


Ahora respiremos, y guardemos…


Reconoce que el artículo ya parecía un tanatorio. 


O fumigas todo o no sirve de nada. Y él podía soportarlo. Así que seguí un poco más.

“Sobre lo de que ellas no reconocen que les gustas... A ver, ¿de verdad necesitas la palmadita en la espalda? ¿Tan frágil es tu confianza? Tú lo sabes, pues es suficiente. Actúa desde ahí.

Reconóce(te)lo. Lo que buscas cuando haces eso es anotarte un tanto. Situarte por encima de ellas porque te tiemblan las rodillas. No hay más.

De esas cosas no se habla. Ellas te las cuentan. O no. Y está bien así.

Si de todo haces un caso y una guerra de argumentos, tus relaciones son una batalla, porque hay un ganador y un perdedor. Y nadie quiere sentir que pierde al lado de alguien.

Así que tú puedes ganar el debate, pero pierdes a la chica. Elige”.



Como habréis intuido, le sentó regular. Aunque luego me lo agradeció.



Como siempre, el miedo está detrás de toda esta historia.


Diría casi siempre, pero voy a dejarlo en a menudo. Cuando no podemos gestionar lo que sentimos, lo intelectualizamos. Lo apaleamos con lógica. Lo hacemos soportable, fácil, potable. De otra manera, sentiríamos por encima de nuestras posibilidades, todo sería demasiado abrumador y perderíamos el control.

Yo aún la lío a saco con esto.

Es como la fiebre pero al revés. Cuando tienes fiebre, tu cuerpo se calienta porque quiere cepillarse bacterias o virus. Cuando tienes demasiadas emociones, tu alma se enfría para hacer lo mismo con lo que sientes.

(¿He dicho alma? Qué empalagoso estoy hoy.)

Explicarnos la realidad nos da una falsa sensación de seguridad. De control. Creemos que sabemos lo que pasa y que no vamos a ciegas. Este “arma” puede reducir la dosis de emociones, pero aumenta el miedo a tenerlas y las convierte en el enemigo.

Tememos lo que sentimos, lo disecamos, nos contamos una historieta y pensamos que nos curamos con una frase motivacional y una foto de nosotros felices en Instagram que no se cree ni Dios.


Las risas El problema viene cuando pensamos que porque podamos reducir las emociones con la razón, podemos también crearlas.


Y de esto, mi querido lector, pecó mi amigo.


Y buscando en el baúl de los recuerdos, resulta que yo también.



Una cagada para enmarcar en un salón.


Vaya por delante que he pecado de muchas cosas, pero de esta no tanto. O mi mente las ha borrado o pocas veces he intentado convencer a una chica de nada. No porque naciera sabiendo todo lo que cuento hoy y fuera natural en mí, sino por pura soberbia. Simplemente no iba a humillarme así.


Pero una vez sí que la lié pardísima.


Cuando vivía en Suiza, una chica por la que me hubiera bebido el p**o Lago Leman a la que llamaremos M. vino a verme un finde. No quería verla porque me lo olía, pero tampoco quería arrepentirme de no haberla visto. Así que decidí cagarla porque soy masoca antes que no hacer nada.

Minipunto para mí.

Nos cruzamos con amigos paseando y nos liaron para salir. Big classic. La cosa hasta ahí iba como el puto culo bastante diplomática entre nosotros. Yo dando un poco de pena y sin ni idea de lo que estaba haciendo ni de lo que quería.

Y ¿qué pasa cuando todo es.. mmm, así como tenso, raro y nada sucede?

Pues que empiezan a subirte los cubatas.


Después de los “esta-la-pago-yo-y-la-siguiente-tú”, “joder-macho-menuda-esponja-que-rápido-bebes” y “me-ha-dicho-Ana-que-ya-ha-pagado-tu-chupito-así-que-te-lo-bebes-que-vale-6-francos” que acompañan a cualquier fiesta de la que te vas a arrepentir al día siguiente, a mí ya me habían bajado las dioptrías punto y medio en cada ojo. M. se estaba desesperando porque ya tenía que haberle tirado a fuego como 45 minutos antes. Pero claro, a ver quién le tira los trastos sin más a un ente celestial.

Así que se le ocurrió la gran idea de hablar de nosotros (empezó ella, lo juro 👼) y del futuro (sin tener ni presente ni ná).

El caso es que me contó sus planes de que se iba a tal sitio y a tal otro, y que a largo plazo estaba jodido vernos más. A mí, que en aquella época era una pena en sub-comunicación y que para postre estaba cagado, se me puso la misma cara que cuando hago listenings de alemán.

➡️ Lo que ella me decía en realidad: “He venido a verte, por favor, tírame los trastos. Hazme sentir viva. Vamos a pasarlo de puta madre porque no siempre vamos a estar aquí. Emocióname, haz que se me mueva algo. Que estoy buenísima coño y no te vas a ver en una así hasta 2023

⬅️ Lo que mi inepto cerebro estaba escuchando: “Pablo, nuestros planes son incompatibles. Intenta organizar una estrategia racional que me convenza o te quedas sin la chica”.


Y claro, yo me puse manos a la obra. La cosa fue más o menos así:


- Creo que voy a hacer el máster en París –me dijo.
- Vale. Tengo un huevo de amigos en París y hay curro –le contesté.
- Ya, pero luego tengo que hacer… (inserta un plan aquí que el alcohol ha borrado de mi mente) y después (aquí otro).

Yo ya me estaba calentando, porque lógicamente no tenía sentido para mí. Emocionalmente tampoco lo tenía para ella. 


Y exploté.


- Mira, por mí como si te vas al Polo Norte. ¿Te quieres ir al puto Polo Norte? Pues me voy al puto Polo Norte contigo y monto un puto iglú.

(Puñetazo a la barra, obviamente).


¡TOMA YA LOCOOO!¡Enhorabuena, campeón! 😉


Él, esquimal.

Fuera bromas, en esos momentos me hubiera ido andando. No sé beber.

Muchas, muchos o muches podrían pensar que esto es romántico. Incluso tierno. La realidad es que si entendemos romántico o tierno como ingenuo, entonces probablemente era el tío más romántico del garito.

Sé que estos sentimientos ampliados son el ideal social contemporáneo de lo que es “el amor de verdad” y bla-bla-bla. Pero yo es que paso de drogas.

En fin, volviendo al tema.


Esa chica, a esa hora, no quería que la convenciera de que nos podíamos ver en París o en otro sitio. No sé lo que quería -ni me importa ahora-, pero probablemente fuera algo parecido a:

“Mira, puede que yo no renuncie a mis planes, pero por favor cuando me vaya este finde quiero sentir que en Paris o en Lima, o vienes a verme o te traigo del pelo”.

(Aunque visto a cómo está el folículo hoy en día...)

Eso sí que es hacer a alguien feliz. Eso sí que es respetarle. Hacerle vivir algo de lo que se acuerde con cariño en 5, 10 o 20 años. Porque al final, todo este tinglado consiste un poco en eso.  


Y yo hablé, pero no hice.

Os cuento cada mierda que yo alucino. No sé por qué os acabo contando estas cosas, pero bueno. Esto se convalida por Misa.


Antes hablaba de diferencias entre lo masculino y lo femenino, pero si eres un chico...




¿Acaso alguien ha conseguido convencerte con argumentos?


Porque a mí no. 

De hecho, cada vez que una tía ha intentado defender su candidatura aportando razones o anécdotas de por qué es la más (inserta adjetivo aquí), siempre me ha saltado un pop-up que decía:

“Pobre chica”.

¿Por qué seguimos intentándolo entonces?



"He aprendido a no intentar convencer a nadie. El trabajo de convencer es una falta de respeto, un intento de colonización."

–José Saramago 



No argumentes, emociona.

 Eso es así


Y no seas un bajón.


Una tía que no conoces puede soportar que a veces seas un poco cabrón, que te dé pereza hacer el plan que ella quiere o que te pases con algún comentario.

Pero lo que no te va a perdonar nunca es que seas aburrido y no le hagas sentir nada.
 

Si sigues yendo a lo seguro, lo único seguro (a no ser que seas muy guapo o futbolista) es que no te vas a comer un torrao.

Si sigues con tus lógicas*, ellas seguirán mandándote a paseo.

Y si eres lo suficientemente humilde como para aprender de eso, te habrán hecho un favor.


¿Por qué?

Porque van a obligarte a salir de tu cabeza. A salir de tu análisis. A dejar de comerte la bola y a conectar más con el juego. Es el regalo que te hace: “o nos divertimos y me siento unida a ti o me piro”.

Y es lo mejor que te puede pasar. Porque te dedicarás a pasártelo bien con ella en vez de a quemarte las neuronas para preparar tu defensa ante un juez.



* Vi hace poco la peli “Las leyes de la termodinámica” y es una caricatura de esto. No te va a cambiar la vida pero es entretenida y sale Berta Vázquez que está más fuerte que el vinagre.



Entonces...





Lo que podrías hacer.


Si sientes que no impactas* a una chica que NO es tu pareja estable (ese caso es diferente porque ya hay un vínculo), céntrate en hacerla sentir cosas antes que en hacerla entender cosas.

Y no, no hace falta saltar en avión, de un puente o ir buscando atracciones de feria como dicen por ahí para subirle la adrenalina. Si te apetece hacerlo pues perfecto. Pero hay cosas muy sencillas que son también muy significativas.


Tres ejemplos y el bonus:


1️⃣ El humor. Dos personas que se ríen juntas se entienden. Además, si conecta con tu humor es muy probable que le guste cómo te comunicas. Y no necesitas que yo te diga que todos queremos más de lo que nos gusta.

2️⃣ Hablar tranquilamente de tus defectos, o sin filtro. La gente que expone sus movidas sin victimismo ni miedo generan mucha confianza y desprenden seguridad. “La cago en X, y te lo digo tranquilamente porque estoy guay con ello y me da igual lo que pienses”.

3️⃣ Evitar los temas aburridos. Normalmente el curro, la relación frío/humedad y el precio de las cosas. A veces tenemos miedo a tocar ciertos temas arriesgados (sexo, miedos, defectos, etc.). Lo que nos cuesta entender es que lo arriesgado en realidad es hablar de temas que aburren a las ovejas.

⭐ La pizza. 🤷🏻‍♂️

* Recordatorio: hay personas a las que no vas a impactar aunque hagas un triple mortal con doble tirabuzón. Es mejor aceptarlo y no acabar siendo quien no eres.



Emociónala. Pero no lo hagas por ella, hazlo por ti. Para que sea una experiencia de la que un día te acuerdes y sonrías.

Porque si lo único que tienes son argumentos lógicos para defender tu candidatura, eres un mal candidato.


Antes de que te vayas, una pregunta...

¿Te Resulta Difícil encontrar gente que valga la pena?


Eso era antes.

Descárgate GRATIS “La pirámide de tus valores” y ...

… tendrás el mejor atajo para diferenciar el grano de la paja en los primeros 15 minutos de conversación, sin tener una bola de cristal o leerle la mente.…

... dejarás de intentar venderte a cualquier precio, para ser el que decide si compra o no, aunque pienses que no estás como para ponerte exquisito.

… sabrás dirigir tus conversaciones a lo que te interesa y ya no te faltarán temas de los que hablar, sin silencios incómodos.


Solo con tu suscripción podremos avisarte enseguida cuando tengamos contenido que merezca la pena conocer. Además, que no vale ni un duro co*o.