Atracción: cómo no cagarla y ver qué es real con 3 preguntas

"Under Fire..." (2019), @__benwolf

Atracción: cómo
no cagarla y ver
qué es real con
3 preguntas.


8 minutos   ●   por Pablo

El otro día estuve una hora y media al teléfono con un amigo.

Este chico tiene los huevos en su sitio. Es de los que no se esconden y de los que te dicen lo que sabes que sienten en el pecho. De los que te hacen sentir agradecido por habértelos cruzado.

(Aunque al principio pensaras que era un gilip****s)

Me contaba que se sentía cada vez más lejos de una chica que le gustaba mucho y conoció hace poco. No sabía cómo retenerla, cómo acercarla a él o qué juego jugar. No sabía cómo hacer que se quedara, en un momento en el que ella no quería quedarse ni en ese ni en ningún lado.

Angustia, sensación de vacío e incapacidad de sentir su propio valor…


Sí, claro que le entendía.


Todos le entendemos.


Pensando cómo lo había gestionado yo, le compartí las preguntas que a mí me abrieron los ojos en esos casos.

Y bueno, si le sirvieron a él quizá puedan servirte a ti.

Pero antes que nada: 



Descargo de responsabilidad.


Puede que tú pienses que sufrir por “amor” te dignifica. Que es auténtico. Que tanto racionalizar va a acabar con la magia y con nosotros. Y no te juzgo. De hecho creo que -en parte- tienes razón.

Si te gusta eso así, déjalo así.

Si quieres seguir rompiéndote por desconocidos, si te gusta perder el control, si no te importa seguir jugando a este juego, no aprender nada, acabar peor que estabas y en la casilla de salida, no sigas leyendo.

Pero si estas harto de quedarte hecho mierda cada vez que a la vida le dé la gana, desubicado y dolido por ese “no sé qué” que te hunde en la miseria, entonces presta atención.



La realidad no te afecta.


Lo que pasa no te afecta. Lo que esa chica es no te afecta.

Lo que te afecta es lo que esa realidad quiere decir para ti.

Te afecta lo que esa chica simboliza.

Lo que representa en tu vida.

Lo que significa.

Si estás un poco estimulado, para ti vivir es mejorar. Crecer significa aprender, evolucionar e integrar. Eso es común a todos, seamos conscientes o no.



Algunos investigadores afirman que el 95% de nuestras decisiones se gestan en el subconsciente. Como sabemos, es ahí también donde alojamos los deseos que no reconocemos. Las partes de nosotros mismos a las que o no les hacemos ni p**o caso o incluso negamos.

Pero que tú no las mires no significa que no estén ahí.

Y se despiertan cuando alguien te las representa. Cuando alguien les da forma. Cuando alguien las simboliza.

Estas personas encarnan un sueño. Encarnan un deseo. Te muestran algo que quieres.




"En realidad usted fue siempre una imagen. La imagen que yo creé a partir de un conjunto de anhelos, de deseos incumplidos, de pequeños fracasos. Así ingresó usted a mis insomnios".

– Mario Benedetti



Cuando te obsesionas por alguien hasta el punto de sentirte como mi amigo, es importante no perder de vista algo:


No te obsesionas por alguien porque sientes amor. Te obsesionas por alguien porque sientes la falta de lo que ella simboliza en tu vida. Porque tú “no tienes de eso” y ella sí. Esa persona posee algo que tú quieres para ti.



“Es que me completa”, “Es perfecta” o “Es mejor que yo”



¿Lo malo?

Que tú te lanzas a absorberla porque quieres integrar lo que crees que ellos tienen. Y eso nunca funciona. Porque ni tú eres Célula ni esto es Dragon Ball.

¿Lo bueno?


Que lo que ellos tienen ya vive en ti. Solo que o no le prestas atención, o no tienes huevos a vivir de esa manera. Algo que no tienes dentro ya, no te hace vibrar. No resuena contigo.



Pero pongamos un ejemplo:



* Con la mano en el corazón, yo también pensaba que esto era una volada de mi mente hasta que entendí que (1) funciona, y que (2) Teal Swan, que le da 7 vueltas al mejor de todos los que hablan desde su perspectiva, comentaba algo similar en un vídeo suyo.



Lo que viví con M.


En 2015 mi vida no funcionaba. Vivía en un entorno del que no disfrutaba y cada semana perdía un poco más la energía en una oficina haciendo trabajos que no me motivaban ni me hacían sacar lo mejor de mí. Acababa de empezar y ya me sentía un esclavo. Y no, no le ponía remedio.

En cambio M. no era así.

La conocí de casualidad. Estaba de paso, no tenía claro lo que quería y estaba experimentando. Volvía a Latinoamérica para eso. Varios trabajos, varios países. No tenía miedo ni de su futuro ni de los famosos huecos en el CV. Confiaba en ella y se escuchaba. Era coherente.

En definitiva: todo lo que no era yo.

Por supuesto, con ese melenón rubio y esos ojos azules me colgué salvajemente de ella.


(Sino menuda mierda de ejemplo, ¿no?)


La admiraba mucho. Cuando miraba mi vida, se me aparecía ella y la suya. Cuando quería salir al mundo y no me atrevía, siempre pensaba que ella estaría aprovechando el tiempo y yo simplemente intercambiándolo por dinero.

Quería eso que ella tenía, aunque no supiera qué era.


Pensaba que era “ella”, pero eso era imposible. No la conocía tanto para eso.


¿Qué me estaba atrayendo?

Que personificaba la libertad, la aventura, la vida salvaje, la autenticidad... Todo lo que mi vida no tenía.

¿Cuándo paró el efecto?

Cuando dejé todo en 2017 y me fui a viajar solo. Más tarde, cuando volví al mismo tipo de vida, su imagen volvió a aparecer. Y cuando por fin entendí que esa vida no iba a funcionarme y decidí respetar la parte de mí que quería ser más libre, su fantasma me abandonó.


Ahora la recuerdo con cariño, pero recuerdo a la persona. Lo que simboliza ya no me hace daño ni me hace sentir vacío porque lo he integrado en mi vida. Puedo apreciar cómo era ella, sin que me ciegue lo que representaba.


El caso de M. es uno. Pero será por ejemplos...:

◼️ R: Belleza, Status, Estabilidad...
◼️ C: Seguridad, Atención, Despreocupación...
◼️ A: Cariño, Hogar, Raíces…




Los símbolos no se quedan solo en los sueños.


Todos tenemos un amigo que se desencanta pronto. Que lo que un día era su obsesión, más tarde “no era lo que él esperaba” o derivados. Cuando le preguntas, encuentra fácilmente cualquier excusa -que tiene pinta de profunda- para justificar que verdaderamente no conocía a la persona y todo era ciencia-ficción.


Y lo sé porque yo he sido ese amigo.


Hay un pasaje de la novela “La mujer justa” de Sándor Marai, que explica esto de manera magistral. El protagonista reflexiona sobre cómo lo veía su mujer, y yo te aseguro que es lo mejor que vas a leer hoy:


“Caí en la cuenta de que hasta aquel momento no se había atrevido a mirarme de verdad. Uno nunca mira a la cara a los ideales, a los seres sobrenaturales que tejen nuestro destino. (...) Yo era para ella un criptograma que uno no se atreve a descifrar porque los enigmáticos símbolos encierran el sentido de todas las alegrías y las desdichas. Yo representaba el estado al que uno aspira durante toda su vida, pero ante el que, cuando llega la posibilidad de que ese sueño se cumpla, uno retrocede con una sensación de rabia y desilusión. A Lázár le gustaba mucho El sueño, una obra de teatro de Strindberg. ¿La conoces? Yo nunca la he visto. Él citaba a menudo algunas líneas o resumía alguna escena. Decía que en ese drama hay un personaje cuyo mayor deseo es que la vida le conceda una caja de pesca verde, ya sabes, una de esas cajitas de color verde en las que los pescadores guardan hilo, anzuelos y cebo. El personaje envejece, le pasa la vida por encima y, por fin, un día los dioses se apiadan de él y deciden regalarle la caja de pesca... Y entonces el personaje, con el tan deseado presente en las manos, se acerca al proscenio, observa durante un buen rato la cajita y luego, con profunda tristeza, dice: «No era este verde...» Lázár citaba esta frase cuando la conversación giraba en torno a los deseos humanos. Y cuando Judit empezó a conocerme, poco a poco me fui percatando de que yo para ella «no era ese verde». Durante mucho tiempo no se atrevió a verme como yo era en realidad. Nunca nos atrevemos a reducir a dimensiones humanas lo que nuestro ferviente deseo ha transformado en un ideal.”



Poco que añadir. No sé tú, pero yo no me cambio por el protagonista.

Y creo que esa chica -si se respeta- tampoco.




Cómo saber que “no es ese verde”.


Para llegar a esa persona tienes que trascender su símbolo. Tienes que prestar atención a lo real, no a lo que representa. Tienes que dejar de hacerte pajas mentales centrarte en verla como es.


"¿Significa eso que lo que siento no es real?"

Claro que es real. Solo que no lo sientes por ella. Lo sientes porque ella pone en evidencia tus carencias. Y con éstas nublándote el juicio, ni siquiera tienes la posibilidad de saber si esa chica vale la pena o no.

La realidad es que aún no te has preocupado de saber quién es esa persona. Sigues poseído por el símbolo.



El amor no es ciego. Los impulsos del subconsciente sí. Y ese caracol está demasiado tieso.


“Pero antes de conocerla estaba de puta madre”.

No. Antes de conocerla lo que pasaba es que no eras consciente de lo que te sucedía. Además, ¿qué tipo de amor o de atracción es una que te hace sentir peor teniéndolo que sin tenerlo? 



Una cosa es que valores algo y lo busques en esa persona para compartirlo, y otra muy diferente es que te falte algo y lo busques en alguien porque no tienes huevos o ganas de vivir de esa manera.


Vamos a decirlo en “gurú-de-autoayuda”: Una cosa es construir desde la escasez, y otra desde la abundancia.


"¿Entonces esa chica no me sirve porque tú lo digas?"

Si te hace sentir como una mierda, en mi humilde opinión no. Puedes empeñarte si quieres y entrar en períodos de negación y de "es que esta vez es especial" y bla-bla-bla. Pero si eres honesto contigo y respondes a las preguntas de ahí abajo, lo sabrás a ciencia cierta.



Tus ganas de seguir leyendo si esto te está pasando.


Test casero.


❶ ¿Esa persona me hace sentir inferior, vacío, inseguro o ansioso?
❷ ¿Pienso que esa persona es lo que me falta para estar completo?


NO a ambas: olé tus huevos. Tírale a fuego y disfruta, sin miedo a la cobra.


SÍ a alguna:

❸ ¿Qué simboliza esa persona para mí?

¿Qué admiro de ella?¿En qué me gustaría parecerme a ella?

Ejemplo nada aleatorio: me atrae porque me hace sentir como en casa.

❹ ¿De qué manera puedo integrar por otros medios eso en mi vida?

Ejemplo nada aleatorio: voy a intentar llevar una vida que me conecte con mis raíces y mi familia.


Ocúpate de ti mismo. Date lo que te falta. Vive como te pide tu cuerpo. 



Es tu responsabilidad.


Cuando pase un tiempo y esto forme parte de tu vida, puedes hacerte la pregunta final:



❺ ¿Siento lo mismo ahora?

Y probablemente la respuesta sea no. Pero buenas noticias, ahora ya puedes empezar a conocer a esa chica o a ese chico tal y como es.


Esa persona te presenta lo que te falta en la vida, pero puede que lo que te falte en la vida no sea esa persona.



Antes de acabar, una pregunta ...


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