“A ellas les gustan los cabrones” ¿Qué dice la ciencia?

“A ellas les gustan los cabrones” 
¿Qué dice la ciencia?

13 minutos   ●   por Pablo

Os sitúo rapidísimamente. El año pasado, Gul and Kupfer, investigadores de la Universidad de Kent (UK) publican un estudio que se títula:

Sexismo benevolente* y preferencias de pareja: ¿Por qué las mujeres prefieren a los hombres benévolos a pesar de reconocer que las desautorizan?

* Sexismo benevolente: forma de discriminación más sutil que esconde un trato desigual y denigrante hacia las mujeres por su condición de sexo débil. Fuente: MundoPsicólogos. Ejemplo: “Cariño, haz tu la cena que a ti se te da mejor”.


David J. Ley Ph.D., se hace eco de la movida y publica un artículo en Psychology Today hablando del tema. Como es un tío listo y quiere que le lean, no utiliza “benevolente” al lado de sexista. Y le sale el título picantón siguiente:

Las feministas piensan que los hombres sexistas son más sexys que los “aliados”.* 

* Título original: Feminists think sexist men are sexier than "woke" men.

💥


Como leerse el tocho del estudio da mucha pereza, te lo resumo yo. De nada.

Las mujeres (feministas o no) prefieren a los hombres con actitudes sexistas benevolentes que a los que no las tienen porque los perciben como dispuestos a invertir (proteger, proveer y comprometerse). A pesar de que también los perciben como condescendientes y desautorizadores sus actitudes compensan las posibles desventajas, de las que ellas son conscientes. 

Incluso en los hombres a los que no se consideraba como posibles parejas íntimas, las mujeres tenían más probabilidades de ver a este perfil de hombres como más atractivo.

Arrea. Ya se ha armado. Dicen que los prefieren machitos porque “los perciben como dispuestos a invertir” y tal, pero sigue el experimento y siguen eligiéndoles incluso si “no se consideraban como posibles parejas”.


“¡Madre mía qué sorpresa! De verdad que esto no me lo esperaba” 

–Nadie en contacto con la realidad. Pero nadie. En serio, nadie.


Aquí podríamos pensar que bueno, los artículos que se hagan eco del estudio nos explicarán la parte de por qué esa elección incluso si no los ven como potenciales parejas ¿no?

Exacto. No. 

Se quedan atascados en lo de “invertir”, que es la primera etapa del experimento. Es como si el Madrid gana 2-0 en la primera parte, en la segunda le meten 3, y al día siguiente el AS te cuenta por qué ganó el Madrid. WTF.


Pero bueno, en este artículo vamos a ver por qué esto estaba más claro que el agua.


¿Qué les pasa a los aliados?


Leyendo el estudio, algún sector podría estar tentado a decir que las mujeres que han reconocido abiertamente que le gustan los hombres dominantes -odio esta palabra- y asertivos:

👉🏼

Te lo digo yo si quieres, pero ya te lo ha repetido tu madre 500 veces antes.


Pues porque se coge antes a un mentiroso que a un cojo.


Es tan sencillo como entender que no son tontas y saben cuándo les están vendiendo la moto. O cuándo no tienen ni moto que venderles. Y a un tío que no se es fiel a sí mismo lo huelen a un kilómetro.


Y yo te lo demuestro ya.


Kate Iseli, en su artículo para The Guardian, distingue entre dos tipos de “hombres feministas” con los que ha salido:

1️⃣ Los que buscan la aprobación de las mujeres: que ellas validen su tipo de masculinidad, calmen sus conciencias y les expíen del pecado de tener un pene -y de la tentación de utilizarlo-. Kate pone el ejemplo de “el tío que agoniza cuando voy a chupársela porque lo encuentra denigrante.”

En el artículo los llamaremos castrados inseguros.

2️⃣ Los depredadores directos: que emplean un conocimiento básico del discurso feminista para apuntar a cualquier mujer con la excusa de la sexualidad positiva o vete tú a saber. Kate pone el ejemplo de “el tío que me manda una foto de su pezón pidiendo la mía en nombre de la campaña “Liberad el pezón”. Menudo flecha  😂😂

En el artículo los llamaremos manipuladores.



Para mí hay un tercer tipo deseable, pero voy a contártelo un poco más adelante, para no perder el hilo.

Volvamos a lo nuestro.

“A ver Pablo, a mi lo de manipulador me da tol asco, pero los inseguros... vale, estarán acomplejados y tal, pero tampoco creo que sean unos mentirosos”

Puede que el inseguro no sea un mentiroso “activo”. Pero sí es alguien que vive en una mentira por el simple hecho de no vivir según sus criterios, es decir, su verdad.

El inseguro necesita crearse un personaje de “chico bueno” que “pase el examen” de una mujer. No tiene límites personales definidos, por lo que inconscientemente les hace de espejo -les dice lo que cree que quieren oír- para que lo veneren y acepten y le dejen tocarle una teta.


Como diría Groucho Marx: “Estos son mis principios. Si no le gustan tengo otros.” 


Ser imprevisible sí, pero estar indefinido no.


Está de moda. Llevamos unos años en los que nos rendimos a lo salvaje. Nos pone lo caótico, lo desconocido y lo improvisado. 

Lo estructurado, sin embargo, nos da ganas de enchufar la Nespresso. La rutina significa que no estamos de vacaciones haciendo fotos de atardeceres y cuando pensamos en levantarnos todos los días a la misma hora se nos aparece un hámster dando vueltas en una rueda y es como “bah”.

Pues bien, en este mundo de incertidumbres, mudanzas y si-nos-hemos-liado-no-me-acuerdo, resulta que, aunque a una chica le flipe que seas espontáneo -porque sino se duerme-, también necesita sentir que te conoce. Que sabe a quién tiene delante. Que sabe qué te define. Que sabe que se puede fiar de ti, sea para 500 noches o 19 días, que diría alguno.

¿Cómo va a fiarse de un tío que le está pidiendo que le diga lo que tiene que hacer o pensar? ¿Cómo va a fiarse de un tío que no expresa quién es con seguridad?

“No tiene nada claro, no me transmite seguridad. Me va a tocar gestionarlo emocionalmente como si fuera un niño. Joder, como si no tuviera yo ya líos en mi vida. ¿Quiere una novia o una madre? Porque yo paso de cuidar bebés. Me dice que sí a todo ¿será con los demás así? Hostia, menuda bomba de relojería. ¿Qué pasará si un día tengo una situación en la que necesito que alguien tenga los huevos en su sitio? No podré contar en él. Miraré atrás y no habrá nadie. Estaré sola.”

–Una chica con los pies en la tierra.



No sé vosotros, pero yo no puedo culparlas si no quieren un tío así ni para pasar la noche.


Y... dentro cotilleo.


El momento en el que debí entenderlo yo, y no me empapé de nada.


La Vida a veces te da feedback en momentos donde aún estás muy verde. No lo entenderías ni aunque te lo resumieran, te lo subrayaran o te hicieran un podcast. Solo puedes aspirar a guardártelo y revisarlo más tarde, cuando ya has crecido un poco.

Esta historieta es un poco así.

Fue una de las conversaciones previas a la ruptura. L. y yo habíamos previsto pasar la semana juntos y estábamos en su casa. Estaba bastante pillado por ella y me hacía mucha, mucha ilusión.

Yo estaba en la parra. Totalmente ensimismado y desconectado de la realidad. Mi plan era sólo pasar tiempo con ella, pero no sabía exactamente haciendo qué. No estaba creando. No tenía planes, no tenía propósito. Bueno... "gustarle". Sólo quería “que saliera bien”. Así, en abstracto.


🚨 ¡¡¡Alerta a todas las unidades, se acerca un inseguro!!! 🚨


En una conversación, la recuerdo decirme:“Pablo, dudas mucho. Siempre estás dudando. Nunca lo tienes claro. Y como dudas tanto, me haces dudar a mí. Y yo ya... pues no sé.”

Bofetada de realidad. Yo que pensaba que dudar sólo podía ser una virtud. Que así le dejaba espacio. Que no era “como los otros tíos”. Que era una actitud abierta a lo que ella prefiriera. 


(Os lo juro, me ha sentado mal el desayuno escribiendo esto)


Recuerdo que me frustró muchísimo, porque pensaba que bueno... “ella y yo” era suficiente. Pero la realidad es que abandoné el aspecto creador, líder, curioso, aventurero, impulsivo y (en definitiva, masculino) de mí mismo por enfocar todas mis energías en tratarla como una orquídea de Kinabalu o similar.

Por supuesto, -y a falta de soluciones- me agobié y se acabó al día siguiente.


Pero bueno, “más se perdió en la guerra” que diría mi abuela. Ahora veamos a ver qué habrían hecho en mi lugar a los “alfas” del artículo.


¿Los machitos son una buena opción? No, pero son una menos mala.


Para este viaje necesitamos a Mark Manson:

“Tener “Verdadera Confianza” es invertir menos en la percepción que los demás tienen de ti que en la que tú tienes de ti mismo.

La falta de “Verdadera Confianza” te hace buscar crónicamente la validación y aprobación de otros, ya que tú no te la das a ti mismo. (...)

Por lo general, las mujeres sólo se sienten atraídas por hombres que invierten menos en ellas de lo que lo hacen en sí mismos.”


Una verdad como un templo.


Consejo que no me has pedido: Si te preocupa que una parte de ti pueda no gustarle a ella y no la vas a mostrar… ¿En quién estás invirtiendo más cuando piensas eso?¿En ella o en ti? Exacto. Stop. Respira profundo, hasta que te la sude... ¿Ya? Vale, todo en orden entonces. 



A diferencia de los inseguros, los machitos asumen el papel que creen que se espera de ellos (el clásico) y actúan según el criterio de lo que para ellos significa ser un hombre: tener la iniciativa, liderar, conducir, cambiar bombillas, etc.

Repito: lo que significa para ellos, no lo que Ana -poniéndoles ojitos- les ha dicho que significa.

Sin embargo, este rol puede que no lo hayan “creado” ellos. Puede que no sea propio. Puede que si creen que el matrimonio de sus padres fue bien, se vuelvan la versión 2.0 de su padre. Puede que su comprensión choque a veces con lo que la chica espera o con la inteligencia de ella y de ahí que lo vea como “condescendiente y desautorizador”.


“Joder, y ¿qué es lo menos malo de este tipo de tío?” 😂


Pues que al menos tiene un posicionamiento claro y lo manifiesta, aunque ni se lo haya construido él ni tenga nada que ver con ella. Está definido, no la desconcierta. Ella sabe quién es él y más o menos lo que puede esperar. Él es así, y si ella decide que compra bien, y sino pues a otra cosa. Y esto, aunque esté lejos de ser perfecto, siempre generará más confianza que estar delante de alguien a quién paralizan las dudas, no sabe qué quiere y “vete tú a saber este con qué me sale un día”.


“¿Y qué es lo deseable entonces?”


Tranquilo. Sé que no has preguntado esto ni de coña, pero tengo que contarlo... con un poco más de Mark:

“La “Verdadera Confianza” se basa en invertir más en ti que en las mujeres. Bueno, algunos hombres resuelven este problema simplemente no preocupándose por las mujeres, tratándolas como a la mierda. A esto lo llamo “Falsa Confianza”.”


Un tío con “Verdadera Confianza” y otro con “Falsa Confianza” se parecen en que invierten en ellos más que en las mujeres. Pero se diferencian en que el primero tiene la capacidad de incluirlas y de contar con lo que las hace únicas, y el segundo no. Por eso, el último necesita poner a una tía en -lo que él cree que es- su sitio o reducirla a unas tareas. Le falta capacidad para entender la singularidad de la otra persona, contar con sus deseos e incluirlos en la construcción de su relación juntos. Aunque sea para echar un polvo. Sea la que sea.

Simplificando:

✅ Un tío con “Verdadera Confianza” sabe quién es, entiende los principios de cómo se relaciona con los seres humanos y sabe qué aspectos de su relación cambian dependiendo de si tiene delante a Laura, Julia, o a Elena.

❌ A un tío con “Falsa Confianza” le han dicho que “a las tías se les trata así y asá” y en vez de ver quiénes son verdaderamente Laura, Julia y Elena, solo ve: Mujer 1, Mujer 2 y Mujer 3.

#sad


Pues nada, ya hemos llegado. No consigo hacer un artículo corto coño.


Suenan tambores...


El Hombre calibrado


(Siento como si fuera a presentar el iPhone o el traje de Iron Man)

¿Recuerdas los dos tipos de aliados -el inseguro y el manipulador- de los que hablaba antes? ¿Recuerdas que me he hecho el interesante diciéndote que hay un tercer tipo?

Pues es este:

3️⃣ Los que se acercan al feminismo con respeto y consideración porque rechazan las desigualdades y los privilegios. Pero saben quiénes son -sin necesidad de que una mujer los apruebe-, qué quieren aportar como hombres -sin necesidad de usar la plantilla de su padre- y cómo van a llenar sus vidas -sin necesidad de manipular para conseguirlo-.

Son los que se sienten lo suficientemente poderosos como para no necesitar someter o socavar la moral de nadie (hombre o mujer) porque no se sienten amenazados por el mundo.

Los que no van a dejar que ellas tengan que hacerlo todo o que no tengan que hacer nada, porque ni son sus carceleros ni son sus mayordomos.

Los que van a tratarlas de de igual a igual, sabiendo que son diferentes.

Los que van a mojarles las bragas sin letra pequeña.

Los que las pueden hacer sentir mujeres sin menospreciarlas.


Resumiendo:


Lo que quiero que te lleves de este artículo


Me flipan las tablas y aún no había hecho una aquí, así que…


El Inseguro

EL MACHITO

EL CALIBRADO

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⚠️ Está definido (por otros).

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No las atrae tu sexismo, las atrae tu autodefinición. Porque les indica que eres alguien. Y a quien es alguien y lo demuestra con respeto, sin agachar la cabeza y sin esperar que ni ella ni nadie le dé el visto bueno, es -casi- imposible que le vaya mal.


Así que si eres uno de los que ha visto el título del post y has pensado: “Voy a ver qué se cuenta este, pero me la pela lo que ellas le digan que prefieren a un psicólogo porque yo sé lo que valgo”... Notable.

Y si te la bufa el comentario de Notable, entonces Sobresaliente.




Antes de acabar, una pregunta ...


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